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A primeros de Abril nos desplazamos hasta Almonte para participar, como estaba previsto, en el Festival que un grupo de aventureros emprendedores organizaba por segundo año : Make Your TRANSITION.
En un pinar, no sólo hermoso sino mágico por la belleza e inusual altura de sus árboles - que parecían danzar mecidos por el viento mientras sonaban ritmos de Techno Trance, Minimal Techno y Chill Out- , tuvimos el placer de pasar dos días muy agradables.
Entre tanta música vanguardista presentada por destacados Dj de cada modalidad, Armonías del Mundo supuso un directo fresco e igualmente relajante.
Invitados por quien ya consideramos nuestro amigo, Álvaro Díaz - uno de los gestores y organizadores del evento - fuimos magníficamente acogidos y tratados por el resto de sus compañeros y por el público en general.
Aunque el Festival - en palabras de sus organizadores - ha cubierto sólo a medias las expectativas de afluencia de público depositadas en él, quiero, queremos aprovechar estas líneas para animarlos públicamente a continuar con la labor de gestar, organizar y llevar a cabo proyectos diferentes y novedosos como este que, con tanto cariño y profesionalidad, han presentado.
El trabajo organizativo y de infraestructura del evento ha sido, por lo que hemos visto en tanto que participantes y asistentes, encomiable: espacio vallado con lugar de acampada para quien quisiera, servicio de seguridad y vigilancia, aseos y una higiene y conservación del medio físico que ya quisieran para sí Festivales o Ferias de más envergadura o solera: En todo momento las brigadas de voluntarios se ocupaban de mantener aseado y limpio lo que, a veces, el público depositaba fuera de los numerosos contenedores repartidos al efecto.
Actividades variadas para entreneter a los pequeños que acompañaban a artesanos (instalaron un pequeño mercadillo dentro del recinto) y asistentetes y una decoración pensada para disfrutar y relajarte: columpios amplios donde mecerte tumbado, redes colgantes donde saltar y bricar, tipis donde tomar un té, charlar un rato o escuchar música, todo ello hecho con materiales que, al caer la noche, adquirían tonos reflectantes en la oscuridad, dando una apariencia aún más mágica al bosque.
Música sonando casi las veinticuatro horas del día; un escenario donde los Dj invitados - la mayoría extranjeros - mostraban sus mezclas con elegancia y profesionalidad permitiendo que el público concentrado ante el escenario danzara los ritmos hipnóticos que proponían. A veces la magia parecía concentrarse aún más en este espacio, como cuando los malabares ígneos, destacando luminosos en la noche, seguían los ritmos musicales que recorrían el bosque.
La experiencia ha sido gratificante y nos alegra haber podido aportar nuestro granito de arena a la hora de presentar nuevos sonidos que tienen, algunos de ellos, más de cuarenta mil años de antigüedad.
Gracias por vuestra acogida y por permitirnos compartir los sonidos milenarios que interpretamos desde nuestro corazón.
Carmen Rodríguez, Máster en PNL, experta en Chi Kung.
Secretaria de Asociación Armonías del Mundo.
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